miércoles, 24 de marzo de 2010

Posibilidades que intranquilizan.
El tiempo juega en las hamacas
de la plaza,
y va de atrás para adelante
y atrás de nuevo,
con un impulso de patas colgantes.
Parece un juego inocente
de ojos que ven cosas que no están ahi,
de sueños que brotan como yuyos medicinales.

Y el presente
inexistente
instante fugaz que siempre está terminando.

En donde estamos viviendo ¿?

4 comentarios:

Ary dijo...

Que lindo
la atemporalidad me persigue
es esto de vivir
sin tiempo.

escarabajo de oro dijo...

muy bueno..ni se como llegue a todo esto..saludos..

Laguna dijo...

Son esos segundos grises, los que recuerdan los rincones que nadie amó.

Laguna dijo...

Son esos segundos grises, los que recuerdan los rincones que nadie amó.